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Ciudad del Este atraviesa graves dificultades que se intensificaron en la crisis de la pandemia. La ciudad tiene la mayor cantidad de casos de COVID-19 en el país, una economía desestabilizada y como dato no menor, aumento del hambre. La situación destapó los históricos daños de la corrupción a los servicios públicos y la reacción ciudadana no se hizo esperar. La nueva normalidad exige medidas de transparencia que eviten y castiguen el mal uso de los recursos del pueblo, en todos los niveles estatales.